Ficha ténica:
ILHA DAS FLORES 35 mm, 12 min, cor, 1989.
Dirección: Jorge Furtado
Producción Ejecutiva: Monica Schmiedt, Giba Assis Brasil e Nora Goulart
Guión: Jorge Furtado
Dirección de Fotografia: Roberto Henkin e Sérgio Amon
Dirección de Arte: Fiapo Barth
Música: Geraldo Flach
Dirección de Producción: Nora Goulart
Montaje: Giba Assis Brasil
Asistente de Dirección: Ana Luiza AzevedoUma
Producción de la Casa de Cinema PoA
Elenco Principal: Paulo José-- Ciça Reckziegel (Dona Anete).
¿Qué puedo yo relacionar con nuestra asignatura? Bueno, nos da una visión del mundo bastante clara, de como funciona y de como funcionamos nosotros dentro de él,la sociedad, o mejor dicho, la "suciedad".
El dinero es la clave en nuestra sociedad. Con dinero se compra y se vende nuestra libertad, nuestros derechos, nuestros deseos y nuestras aspiraciones.
Me parece muy dura esta comparación de los seres humanos, ya que somos nosotros, cada uno y cada una de nosotros los que construimos este mundo, los que permitimos que haya personas que estén por debajo de los animales. No eres un ser humano pleno, hasta que no tienes dinero y no entras en el juego de la compra-venta.
Y este video, explica de una manera muy clara, como funciona nuestra sociedad, y cómo, si no tienes dinero, debes de luchar por un poco de comida putrefacta contra los cerdos.
Aún no entiendo, como seres humanos que somos, portadores de algo que el resto de animales y seres vivos en el planeta no tienen, el "telencéfalo altamente desarrollado" somos capaces de degradar nuestra especie hasta ese punto, de ir contra natura y de condenar, no sólo a nuestra especie, sino al resto del planeta en el que vivimos a la destrucción.
Vergüenza me da pensar que nuestra inteligencia sólo sirve para condenar a los que injustamente hacemos débiles. Para eso, mejor habernos quedado en los cromañones o en los australopitecus.
Esto me recuerda a un famoso texto de Eduardo Galeano, a través del cual, la reflexión quedará hecha para cada uno.
Los nadies
Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.
